PREOCUPACIÓN EXCESIVA POR CASI TODO ¡Soluciónalo Ya!

por | Problemas de Ansiedad, Fobias o Preocupaciones

¿Sueles tener una preocupación excesiva por tus hijos, tu trabajo, tu salud o tu futuro?

En realidad, ¿cuándo una preocupación supone un problema?

La verdad es que, preocuparse de vez en cuando no tiene por qué ser un inconveniente. Además, nos ayuda a prevenir y resolver mejor ciertos problemas que se pueden originar en nuestra vida cotidiana.

Pero, ¿cómo puedes saber hasta qué punto es desproporcionado preocuparse por algo?

CARACTERÍSTICAS DE LAS PREOCUPACIONES PROBLEMÁTICAS

Las PREOCUPACIONES constituyen un problema, cuando:

  • La frecuencia y duración con la que se dan es muy alta
  • No se tiene control sobre ellas, o no se pueden quitar de la cabeza
  • Se maximiza la probabilidad de ocurrencia, sin tener “pruebas” para ello
  • Originan molestias físicas significativas (nerviosismo, molestias digestivas, sensación de ahogo, sudor de manos, dolor de cabeza, embotamiento mental, etc)
De esta manera, las preocupaciones se pueden convertir en un problema psicológico llamado ANSIEDAD GENERALIZADA.

LA ANSIEDAD GENERALIZADA

La Ansiedad Generalizada se caracteriza precisamente por una preocupación excesiva y fuera de control, en referencia a una o varias áreas de la vida cotidiana (hijos/as, trabajo, salud, dinero, etc).

Si tengo una preocupación excesiva en algún área de mi vida personal,

¿CÓMO ME LA QUITO DE LA CABEZA?

6 ESTRATEGIAS PARA MANEJAR PREOCUPACIONES EXCESIVAS

1.- NO ANTICIPES EL FUTURO DE FORMA NEGATIVA, NI HAGAS PREDICCIONES NEGATIVAS SOBRE LO QUE PUEDE PASAR.

Si lo haces, existen muchas posibilidades de que estés generando una preocupación excesiva sobre un hecho que lo mismo no ocurre al final. 
De hecho, algunas preocupaciones surgen en referencia a hechos que adelantamos que van a ocurrir, pero que no estamos viviendo.
Por ello, te recomiendo que analices la situación que te preocupa, y valores hasta qué punto puede ocurrir, según tu experiencia anterior. Si es muy probable que ocurra, entonces piensa qué hacer para que no pase. Y si no puedes evitar que pase, piensa que vas a hacer para resolverlo o reducir su impacto negativo.

2.- DETERMINA QUÉ GRADO DE RESPONSABILIDAD TIENES EN EL PROBLEMA Y HASTA QUÉ PUNTO PUEDES SOLUCIONARLO.

Céntrate en ese grado de responsabilidad para mejorar y resolver el problema.
Normalmente, el hecho de tener (o no) las preocupaciones, DEPENDE DE TI AL 100%. Sin embargo, el grado de responsabilidad que tienes para solucionar un problema que te preocupe, dependerá del número de personas implicadas en dicho problema. Como por ejemplo, un problema de pareja depende de dos personas, por lo que SOLO PODRÍAS HACERTE CARGO DEL 50% DEL PROBLEMA. Por lo tanto, céntrate en ese 50% de lo que puedas hacer tú “con tus manos, tus pies y tu boca”.
Muchas veces, intentamos tener control de algo que no tenemos responsabilidad total. En estos casos, es cuando se origina la frustración y la preocupación constante, al no poder controlar el comportamiento de otras personas, para poner fin al problema.
preocupación excesiva

3.- NO PUEDES PERMITIR QUE LAS PREOCUPACIONES TE MANEJEN A SU ANTOJO

Es decir, tienes que ejercer un sistema de control sobre ellas.
Por lo tanto, si tienes alguna preocupación excesiva y no estás en la situación más adecuada para trabajarla (por ejemplo, porque estás con gente cerca o porque vayas a dormir), escríbela en un bloc de notas de tu teléfono (o en un papel), y ¡APLÁZALA!
El Objetivo sería tener más control sobre ella, eligiendo tú mismo/a cuando es el mejor momento para atenderla.
Ahora bien, esto supone concretar un MOMENTO PARA PREOCUPARSE durante el día. En él, trabajarás todas aquellas preocupaciones que hayas tenido o anotado. Intenta asociar este momento a “trabajar preocupaciones”, y pronto verás cómo tus preocupaciones no aparecerán tanto en otros momentos que no deseas tenerlas.

4.- CUANDO EMPIECES A PREOCUPARTE, ORIÉNTATE A LAS SOLUCIONES.

Es decir, OCÚPATE del problema que te preocupa, e intenta mejorarlo todo lo que puedas.
Acepta tus limitaciones y céntrate, tanto en lo que puedes hacer tú como en los Recursos que tienes disponibles (personales, sociales, materiales y económicos).
Ten claro TU OBJETIVO: “Idear estrategias para mejorar el problema que te preocupa”.

5.- SI ESTÁS DÁNDOLE VUELTAS A TU PREOCUPACIÓN, SIN GENERAR ESTRATEGIAS DE MEJORA, CAMBIA DE ACTIVIDAD.

Estás en un círculo vicioso, y tienes que salir de él.
Por un lado, puede que no sea el mejor momento para crear estrategias. En este caso, aplaza tus preocupaciones a otro momento (o Momento de Preocuparse), para ver analizar tu preocupación más tranquilamente.
Por otro lado, es posible que no tengas grado de responsabilidad para resolver el problema que sustenta a la preocupación. Si es así, te recomiendo que aceptes tu preocupación y no la juzgues como negativa continuamente. Por lo menos, mientras se mantenga tu grado de responsabilidad del 0% para esta preocupación excesiva.
En ambos casos, te aconsejo que cambies la actividad y realices algo que requiera mucha concentración o que suponga un esfuerzo físico extra. Está claro que no es el momento de buscar soluciones al problema que te preocupa, y tienes que aplazarlo para más adelante.

6.- O CAMBIAS O ACEPTAS, PERO NO JUZGUES CONTINUAMENTE LO NEGATIVO.

Si la preocupación excesiva persiste, y no encuentras las estrategias adecuadas para poner fin a los problemas que sustentan tus preocupaciones, TIENES 2 OPCIONES:

  • ASUME TU FALTA DE EXPERIENCIA (O DÉFICIT) PARA RESOLVER EL PROBLEMA. En este caso, los problemas para los que no encuentras solución, dejan de ser un problema, y se convierten en tus realidades. Espera a que más adelante te surja una nueva estrategia de solución para aplicarla, y mientras, no juzgues continuamente el carácter negativo del problema.
  • Si la preocupación (o el problema al que hace referencia) te desborda, PIDE AYUDA O CONSEJO A OTRAS PERSONAS. Es decir, no tiene sentido esperar a que cambie la situación o surja una nueva alternativa que pueda ser capaz de resolver el problema, estando desbordado/a.
Por lo tanto, cuando tienes una PREOCUPACIÓN EXCESIVA:
O… CAMBIAS, para mejorar la situación que te preocupa.
O… ACEPTAS tu limitación temporal de no poder cambiar la situación.
Pero, EN NINGÚN CASO JUZGUES continuamente la situación como negativa. En lugar de ello, oriéntate a la acción y practica una o varias de estas 6 pautas que has aprendido hoy, según la preocupación de la que se trate.
Terapia Psicológica de Adultos en Murcia

JOSÉ MANUEL SÁNCHEZ. Psicólogo Murcia. Autor de la página. Comprometido con el trabajo de calidad y la divulgación de contenidos de la Psicología Científica. Psicólogo Especializado en Problemas de Ansiedad, Depresión, Adicciones y Problemas de Pareja. Más Info…

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